Ruta por Omán en 9 días

Omán ha superado nuestras expectativas, que eran altas. Era un viaje muy deseado y nos ha sorprendido lo extremo de sus montañas, la inmensidad de sus desiertos, la cantidad de playas vírgenes y el azul turquesa de sus wadis. Compartimos contigo nuestra ruta de 9 días por Omán de unos 2000 km, un itinerario intenso pero sin agotar, variado y muy completo. ¡Abróchate el cinturón que nos vamos!

Contenido

Día 1: Mascate

Llegamos a Mascate a las 3 de la madrugada. Recogemos el coche de alquiler en el aeropuerto y nos dirigimos al hotel. Tras dormir un poco y desayunar nos vamos a la zona de la corniche, donde las olas rompen con fuerza contra el paseo. Recorremos el zoco de Muttrah y después nos acercamos al Museo Nacional. Al fondo de un paseo vemos el curioso Palacio Al Alam (Palacio del Sultán), enmarcado entre los Fuertes de Al Jalali y Al Mirani. 

Por la tarde vamos a la playa de Al-Bustan Beach donde vemos un montón de pececitos globo muertos en la arena. Nos vamos a cenar a la lujosa zona de Almouj para celebrar mi cumple en el restaurante Bukhara. Un cumple especial que no olvidaré (entre otras cosas porque nos dieron por detrás en un semáforo😜. Afortunadamente todo quedó en un susto. 

Día 2: Castillo de Al Hazm - Fuerte de Rustaq - Al Kasfah Hot Spring - Fuerte de Nakhal - Mascate

Itinerario Omán

En nuestro segundo día en Omán hacemos una ruta de fuertes y castillos. Al rato de salir de Mascate el cielo que estaba amenazante, se vuelve completamente negro, el viento sacude nuestro pequeño «baby car», como lo llamaban por allí, que son muy de carros enormes, y nos pilla una tormenta bestial en medio de la autovía que nos obliga a parar porque la cortina de agua no nos deja ver nada. Conseguimos llegar al arcén y esperamos a que pase la salvaje tormenta. Después reanudamos la marcha viendo numerosos impactos en la carretera, afortunadamente ninguno parece grave, salvo el de un camión, que tiene la cabina destrozada aunque vimos al conductor sano y salvo en la carretera. Visitamos el Fuerte Al Hazm que nos encanta. Los señores que están en la entrada nos invitan, como manda la hospitalidad omaní, a kawha (café) y dátiles. Ponemos rumbo a Rustaq escuchando las recomendaciones de estos señores que nos advierten de no tomar cierta carretera si vuelve a llover porque se inundan ciertos tramos y la hacen impracticable. Llegamos a Rustaq, no sin perdernos por culpa de Google Maps que nos ha metido en lugares imposibles y empezamos a temer que nuestro coche se quede atrapado en alguno de los inmensos charcos que se han formado en las calles. Nos encontramos con que el fuerte de Rustaq está en plena restauración y no se puede visitar, así que siguiendo la ruta que propone google decidimos visitar el Al Kasfah Hot Spring y nos mete en un callejón por el que no cabe ni un coche tan pequeño como el nuestro, así que con mucho cuidado salimos marcha atrás, y nos cagamos en google maps al ver que se llega divinamente a los baños por una carretera normal. 

De ahí salimos hacia Nakhal Fort por la carretera que va a Bahla porque amenaza tormenta y es más segura. Llegamos al fuerte cuando se acaba de poner el sol y nos parece mágico. Está muy bien iluminado y es precioso. De nuevo tenemos el privilegio de visitarlo a solas. No nos ha dado tiempo a visitar las termas de Al Thowarah.  Toca volver a Mascate donde nos encontramos que hay tal lago en la calle de acceso al hotel que no podemos pasar. Unos chicos egipcios con un coche más alto que el nuestro nos acercan hasta la puerta. 

Día 3: Muscat - Nizwa - Mirador de Jebel Shams -Al Hamra - Misfat Al Abriyeen - Nizwa

Itinerario Omán

Después de meternos un buen desayuno ponemos rumbo a Nizwa. Hay mucho menos tráfico del habitual porque es viernes y el trayecto se nos pasa volando. 

Una vez más google maps nos manda a un lugar equivocado y el anfitrión de nuestro alojamiento sale a buscarnos en su motillo. 

Después seguimos su consejo y salimos primero para Jebel Shams, para asomarnos al Wadi Ghul, el cañón de Arabia con 1000m de profundidad. La carretera es excelente pero las curvas y las subidas y bajadas hacen que nos empiecen a temblar las piernas. De repente se acaba la carretera pavimentada y decidimos que no vamos a seguir con nuestro cochecito, que tiene poca potencia. Así que un chico nos ofrece llevarnos al mirador, y tras regatear el precio nos subimos a su todoterreno admirando su pericia. Arriba hace un frío horroroso pero las vistas son increíbles, absolutamente acongojantes y acojonantes. Nos alegramos de haber decidido no hacer el balcony trail porque las dos tenemos mucho vértigo y no habríamos sido capaces. 

Después recuperamos el coche y tras una lenta bajada paramos para admirar las ruinas de Al Hamra con un oasis regado por un falaj a sus pies. No tenemos mucho tiempo así que no entramos en el pueblo abandonado y descartamos las cuevas de Al Hoota. Está anocheciendo así que subimos la carretera llena de curvas hasta Misfat Al Abriyeen. Allí nos cruzamos con un grupo de moteros de Dubai muy peculiares. Tras pasear por este encantador pueblo, volvemos a Nizwa, donde pasaremos la noche. 

Asomándonos al cañón de Arabia
Al Hambra
Rincón de Misfat
La plaza de los chismes de Misfat

Día 4: Nizwa - Fuerte de Bahla – Castillo de Jabreen – Nizwa

Itinerario Omán

Hoy nos tomamos un descanso y haremos muchos menos kilómetros. Nos acercamos hasta el Fuerte de Bahla que es Patrimonio de la Humanidad. Es enorme y está muy bien conservado. Después vamos al Castillo de Jabreen que está muy cerquita y nos conformamos con verlo por fuera, porque no queremos pagar más entradas ni saturarnos con más castillos. Teníamos planeado visitar las Necrópolis de Al Ayn, pero  están lejos y estamos un poco cansadas de coche del día anterior, así que decidimos volver a Nizwa y explorar el zoco y la antigua muralla. Nos acercamos también al Fuerte de Nizwa, que nos consta que merece la pena, pero el precio de la entrada nos disuade. Ya tenemos suficientes fuertes y castillos. 

Pim pam pum tengo una pistola que dispara sola
El fuerte de Bahla
La muralla de Nizwa
cu-cú

Día 5: Nizwa - Bidiyah - Wahiba Sands (Noche en el desierto)

Itinerario Omán

Por fin ha llegado el día del desierto que tanto deseamos. Desayunamos tranquilamente en el jardín de nuestro alojamiento en el corazón de Nizwa, escribimos una postal, la echamos al correo y compramos dátiles y un palestino en el zoco, y vemos donde se celebra el mercado de cabras los viernes. 

Nos ponemos en marcha y me despisto y nos dejamos por el camino las ruinas de Birkat Al Mouz, que teníamos planeado visitar de camino al desierto, porque estaban más cerca de Nizwa de lo que pensaba y cuando me di cuenta ya no íbamos a volver. 

A la hora acordada llegamos a Bidiyah. Aparcamos el coche y nos subimos al 4×4 que nos llevará a nuestro campamento del desierto de Wahiba Sands. Nos adentramos durante una hora en ese inmenso desierto de dunas de hasta 150 metros de altura. Nos alojamos en el Thousand Niights, uno de los campamentos que están más en el corazón del desierto, quizá el más lejano de todos. Nos damos un baño en la piscina (todo un lujo en el desierto) y después contemplamos la puesta del sol desde lo alto de una de sus inmensas dunas. 

Tras ponerse el sol observamos a los oryx en el santuario que tiene el campamento. Estos animales que son el símbolo de Omán están en peligro de extinción y afortunadamente los esfuerzos por recuperarlos parecen empezar a dar sus frutos. Tras estar un rato con los camellos disfrutamos de una cena maravillosa, nos sentamos en la hoguera a tomar chocolate y quemar nubes y después vamos a observar las estrellas con un telescopio. Es increíble la claridad del cielo y la cantidad de estrellas que se ven. Las explicaciones del astrónomo son fascinantes. Ha sido una noche completamente mágica donde además vemos hasta 3 estrellas fugaces.  

Zoco de Niwza
Mezquita en Nizwa

Día 6: Wahiba Sands - Bidiyah - Wadi Bani Khalid - Ras Al Jinz Turtle Reserve

Itinerario viajero

Comienza otro día fantástico en Omán. Hoy nos bañaremos en nuestro primer wadi y veremos a las tortugas. Tras un desayuno opíparo en el Thoushand Nights volvemos a atravesar el desierto en todoterreno hasta Bidiyah donde recogemos nuestro cochecito y ponemos rumbo a Wadi Bani Khalid. El camino está bien aunque hay unos 3 kilómetros con subidas y bajadas pronunciadas y muchas curvas. Afortunadamente no dura mucho. El wadi es precioso y el color del agua turquesa. El agua está calentita y hay pececitos que te dan besitos. Hay zonas bastante resbaladizas, hay que ir con un poco de cuidado y con la parte de arriba cubierta porque en esta zona son bastante conservadores. Tras disfrutar unas horas del wadi volvemos a la carretera. Queda un trecho hasta la reserva de tortugas, aunque decidimos parar a cenar en Al Hadd, porque sabemos que en la reserva todo es carísimo. Tomamos una buena decisión al ver que en el hotel de la reserva un simple café costaba 4€. Llegamos de noche a Ras Al Jinz Turtle reserve pero a tiempo de hacer la primera visita a la playa de las tortugas. Tras un rato que se nos hizo interminable donde parecía que no íbamos a ver ninguna tortuga, nos avisan de que hay una enorme tortuga verde poniendo huevos. Pudimos verlo perfectamente. Nuestro guía era una persona correcta y educada que nos dejó clarísimo cómo hay que respetar a los animales para no molestarlos, pero hubo otro grupo muy desagradable con un italiano gilipollas que hablaba a voces y que casi pisa los huevos de la tortuga porque no mantuvo la distancia ni siguió ninguna de las instrucciones. Qué rabia me dan estas cosas, de verdad. Tras las visita, nos alojamos en el hotel de la reserva. 

Día 7: Ras Al Jinz Turtle Reserve - Sur

Itinerario Omán

A las 04.30 de la madrugada suena nuestro despertador. Vamos a hacer otra visita a la playa de las tortugas. Aún no lo sabemos, pero será mucho más agradable y emocionante que la de la noche anterior. Por la mañana hay un grupo mucho más pequeño, aunque hay dos tíos polacos súper plastas que parecen los paparazzi de las tortugas. Hay una tortuga más pequeña que la de la noche enterrando con cuidado los huevos que acaba de poner. Cuando llevamos un buen rato observándola y nos tocaba volvernos, la tía decide que se va al mar y el guía, que se portó de lujo, esperó pacientemente. Así que la vimos entrar en el mar, mientras amanecía y fue tan emocionante y precioso que rompí a llorar. 

Después de desayunar volvemos a la playa donde observamos las huellas que han dejado otras tortugas que han ido a anidar la pasada noche. La playa es preciosa, pero el viento sopla fuerte y no decidimos no bañarnos y recoger las botellas de agua y otras porquerías que nos vamos encontrando. Siempre es terrible encontrar basura en las playas, pero muy especialmente en esta, que utilizan las tortugas, que son una especie muy amenazada para anidar. Deberían tomar nota en la reserva y hacer algo para mantener la playa limpia, aunque solo sea por mantener el negocio. 

Tras disfrutar de la preciosa playa de Ras al Jinz vamos a Sur, donde nos alojaremos esa noche. En Sur aparcamos el coche y nos pegamos una buena caminata desde el hotel pasando por el souq (que son varias calles convergentes llenas de tiendas en su mayoría indias) hacia la playa que la recorremos caminando por la arena. Cruzamos el puente que une Sur con la localidad de Al Aijah y reponemos fuerzas en una terraza con vistas a los antiguos astilleros de Sur. 

Después subimos a la torre de defensa más alta del puente donde tenemos las mejores vistas. Bajamos y vamos hacia el faro de Al Aijah, desde donde vemos que están montando una fiestecilla en al otro lado. Volvemos a cruzar el puente hacia Sur y asistimos a unos cantos y bailes tradicionales y a una exposición de barcos, porque Sur fue una ciudad famosa por sus astilleros, la ciudad de Simbad el marino. Volvemos al hotel pasando por el zoco de nuevo, que ahora está mucho más animado y nos vamos a cenar. 

Día 8: Sur - Wadi Ash Shab - Bimmah Sinkhole - Muscat

Itinerario viajero

Preparamos los bikinis porque hoy nos ponemos de nuevo en remojo. Nos ponemos en ruta y en unos 40 minutos llegamos a Wadi Shab. Para acceder al wadi tenemos que cruzar en barca al otro lado. El precio es de 1 OMR. Ahí comienza una ruta de casi una hora (mucho más si llegas hasta el final del todo). El camino es precioso y aunque el día está nublado se ve el agua de un color verde esmeralda precioso. Es un cañón espectacular, pero estamos un poco mosqueadas porque el cielo está feo. Vemos mucha gente mayor recorriendo el wadi y pasándolo mal porque no es fácil para una persona que no está en su mejor forma. Dejamos las cosas en una piedra y por fin nos metemos en el agua. Algunas zonas son realmente resbaladizas, pero disfrutamos de la experiencia de nadar en un lugar tan único y hermoso. Tras la caminata de vuelta subimos al coche y enseguida llegamos al Sumidero de Bimmah. Es una pena que el cielo esté tan oscuro porque el color del agua del cenote se suele ver turquesa. Yo no me resisto a meterme, pese a que se pone a llover. Es un lugar hermoso. Cuando cae el chaparrón nos refugiamos en un pequeño templete de madera y llegamos completamente caladas al coche. El camino a Mascate es precioso, con impresionantes montañas, que a veces bordeamos o otras subimos y bajamos. Justo antes de Mascate hay un puerto bastante potente que no nos esperábamos. La carretera es excelente pero las curvas y las pendientes nos sorprenden bastante. De vuelta en Mascate, recuperamos la dignidad tras una ducha y cambiarnos de ropa y nos vamos a cenar a un restaurante turco y nos enamoramos de todos los gatitos que vemos por la calle, en especial de una que está siempre en la puerta de nuestro hotel. 

Sumidero de Bimmah

Día 9: Mascate

Hoy nos plantea una difícil decisión: elegir entre ver la Mezquita Sultán Qaboos o ir a hacer snorkel a las Islas Al Dimaniyat. La excursión la tendríamos que haber contratado con tiempo porque salía muy temprano y la mezquita solo se puede visitar de 08 a 11 de la mañana, así que vamos a la Mezquita más famosa de Omán. Está llenísima de turistas y es espectacular, aunque siendo sinceras, creo que hubiésemos disfrutado más del snorkel. Después nos vamos a Qurum Beach, donde nos bañamos y nos quemamos pero bien. La playa es enorme y muy bonita y agradable y no entendemos por qué no hay más gente en ella. Después de un accidente con la bolsa estanca que se llenó de agua y empapó nuestro dinero, tarjetas y móviles (uno de ellos no sobrevivió), volvemos al hotel a secarnos y vamos a ver la puesta de sol en la Corniche. Por la noche tiene más encanto y el zoco también, que está muy animado porque es jueves por la noche.  Después visitaremos la Ópera de Mascate.

Día 10: Mascate - Abu Dabi

Último desayuno delicioso en el Muscat Express. Después de dejarle unas salchichas y fiambre a la gatita de la puerta del hotel, nos dirigimos al aeropuerto y devolvemos nuestro cochecito. 

A las 12 sale nuestro vuelo a Abu Dabi y en poco más de una hora estamos allí. La vista desde el avión es espectacular, como espectacular es que en pocos minutos ese cielo azul se vuelve negro y empieza a llover de forma torrencial. Aparece el tío de la agencia que resulta que no está en el aeropuerto. Así que allí nos recoge y nos lleva a la oficina que está donde Cristo perdió la chancla, en pleno chaparrón. 

Si en Mascate todo está muy lejos, Abu Dabi ya es la ciudad infinita. Todo está lejísimos, pero a diferencia de Mascate es más sencillo porque todo está organizado en cuadrículas y no hay tantas rotondas ni salidas ni badenes. Cuando llegamos al hotel sale el sol y las carreteras se secan enseguida. Tras un baño en el jacuzzi del hotel vamos a visitar la Mezquita del Sultán Zayed que es impresionante. Sus dimensiones son faraónicas, parece casi un aeropuerto con más de 10 entradas. Todo es excesivo en dimensión y lujo. Después nos vamos a cenar a un etíope muy reputado pero no aceptan tarjetas. Buscamos como locas un cajero pero no aceptan nuestras tarjetas o nos cobran una comisión muy loca, así que decidimos cenar en un indonesio donde todo estaba delicioso y encima a un precio buenísimo: Bandung.

Día 11: Abu Dabi - Bruselas

Tras otro baño en el jacuzzi y un buen desayuno subimos al coche y hacemos una parada para ver la Mezquita en toda su totalidad desde el Wahat AlKarama. Tras una breve parada vamos a la Corniche y nos asomamos a la playa. Pero enseguida nos echan. Hay aviso de fuertes tormentas y dicen que es peligroso y no se puede acceder ni a parques ni a playas. Así que camino del Hotel Emirates Palace Mandarín Oriental vemos el Founder´s Memorial y  descubrimos un mirador donde se ven todos los rascacielos al fondo de Abu Dabi y hay muchas familias haciendo fotos. Después aparcamos dentro del lujoso hotel y recorremos el piso de abajo pensando cuánto costará alojarse allí una noche. Ya tengo la respuesta: hay opciones por 340€ la noche, así que tampoco es para tanto, ¿no? 

El tiempo se está poniendo feo y decidimos entrar en el Marina Mall. Hicimos bien porque no paró de llover a mares y surgieron goteras por varias partes del centro comercial. Nuestra idea era visitar el Parque Umm Al Emarat pero el día estaba imposible para ello. Así que nos fuimos a la Isla de Yas al Yas Mall a comer. Este enorme centro comercial nos gustó mucho más, y tenía mucha más oferta (más de 400 tiendas) y ambiente. Después de comprar un móvil nuevo con la oferta del ramadán, pusimos rumbo a la oficina para devolver el coche, pero ni google ni maps.me la encontraban, se estaba haciendo tarde y dejamos el coche en el aeropuerto. Después de discutir con el de la agencia por teléfono y pasamos a la zona de embarque un poco agobiadas por tener que haber llegado a toda prisa. A las 11 de la noche despegamos de Abu Dabi en una noche muy ventosa pero despejada que nos regalo magníficas vistas de las luces de Dubai, Irán y Turquía por la ventanilla. 

Entre cabezada y cabezada, repaso las fotos de este magnífico viaje lleno de experiencias intensas y lugares hermosos. 

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