Lo mejor de Montevideo: sus secretos al descubierto
Si Uruguay es el país de la calma, Montevideo es su corazón que late despacio, al ritmo del mate, de la rambla y de las tardes de café con historia. La capital uruguaya no pretende deslumbrarte con grandes rascacielos ni con prisas, sino conquistarte poco a poco: con su aire melancólico, sus playas urbanas, la bohemia de la Ciudad Vieja y la calidez de sus bares y parrillas. Es una ciudad que duele y enamora a la vez, como esos amores que se te quedan dentro para siempre.
En este artículo te cuento qué ver y hacer en Montevideo, desde sus rincones más emblemáticos hasta mis lugares favoritos para comer y beber. Y si quieres organizar tu viaje al completo, no te pierdas la guía completa para viajar a Uruguay, con itinerarios y consejos prácticos.
Guía de Montevideo: tips que solo encontrarás aquí
La capital de Uruguay, donde vive la gran mayoría de los uruguayos. Aunque lo más común es visitarla en los meses de verano de allí (de diciembre a febrero), yo recomiendo ir alguna vez en el invierno austral (de junio a agosto). Una vez leí que, en esta época del año, Montevideo es como un amor que duele. A mí me pasó, y me sigue pasando…
Visitas imprescindibles en Montevideo
A continuación, te contamos todo lo que tienes que ver y hacer en Montevideo.
- La Rambla de Montevideo y las playas que la bordean
Con unos 30 kilómetros de extensión, la Rambla de Montevideo se dice que es la más larga del mundo. Bordea las playas de Ramírez, Pocitos, Buceo, Malvín, Honda, de los Ingleses, Playa Verde y Carrasco. Puedes ir a correr, montar en bici, pasear o sentarte a tomar el mate y disfrutar de una puesta de sol. Serás un yoruga total.
- Ciudad Vieja de Montevideo
Aquí nació la ciudad de Montevideo hace 300 años. Date un paseo agradable por la calle Sarandí (peatonal), por la plaza Zabala (para quien escribe, el rincón más “lindo” de la ciudad) y por sus calles llenas de edificios art decó (algunos, tristemente, mal conservados). Parar a almorzar, puedes elegir entre las numerosas parrillas del Mercado del Puerto (un mercado del siglo XIX donde se podía comprar carne, pescado, frutas y hortalizas) o cualquier bar de la calle Pérez Castellano, muy de moda actualmente y con un ambiente más joven y alternativo que el Mercado del Puerto. Después te puedes tomar un cortado en el café Brasilero (famoso porque aquí se sentaban a escribir y tomar café escritores como Benedetti, Juan Carlos Oneto, Idea Vilariño o Eduardo Galeano) o en La Farmacia (una antigua farmacia perfectamente conservada).
- Plaza Independencia, el Palacio Salvo y el Teatro Solís:
La plaza de la Independencia es la más importante de Montevideo. Construida donde se encontraba la ciudadela de la época española. Fue derribada junto a las murallas que rodeaban a Montevideo en la época colonial. En el centro de la plaza se encuentra la estatua ecuestre del General Artigas (el libertador del Uruguay) y su mausoleo, en uno de los laterales la puerta de la ciudadela (que da acceso a la ciudad vieja) y en la esquina de la plaza con la avenida 18 de Julio, el Palacio Salvo, en su momento el edificio más alto de América Latina. En su origen, fue un hotel con un faro en su cúpula. Merece la pena la vista guiada por sus alturas, para ver Montevideo desde arriba. Y muy cerca de la plaza, tenemos el Teatro Solís, el más antiguo de Sudamérica. Programa obras de teatro, danza, ópera, o conciertos de músicos uruguayos. Si entras al teatro, muy importante: mira para arriba y disfruta de su impresionante lámpara de techo.
- Avenida 18 de Julio: la arteria principal de Montevideo. Un paseo por “dieciocho”, como así la llaman los montevideanos, es como saltar a principios del siglo XIX por la cantidad de edificios de estilo art decó que puedes contemplar. He leído que en Montevideo fue uno de los lugares en el que tuvo mayor fuerza esta arquitectura en el mundo, y que sigue vigente un siglo después. Además de disfrutar de este estilo, también podrás a descansar en cualquiera de las plazas que atraviesa la avenida 18 de Julio como la plaza Juan Pedro Fabini, plaza de los 33, plaza Cagancha… Y por la tarde-noche te puedes acercar a ver una obra en El Galpón o el Teatro Circular, un concierto en el Auditorio Nacional del Sodre o la sala Zitarrosa, o tomar algo en alguna de sus cafeterías como La Pasiva o el Bar Facal.
- La terraza de la Intendencia
La sede del gobierno municipal. Un edificio de estética soviética donde todo montevideano tiene que pedir y conseguir un papel, y no es sencillo. La burocracia uruguaya es eterna. Es lo más parecido a ‘El proceso’, la novela de Kafka. Como curiosidad, este edificio tiene el piso 1 y ½. Búscalo. La recompensa es una tranquila cafetería con una terraza con muy buenas vistas sobre 18 de Julio. Y si subes hasta la azotea de este edificio, podrás disfrutar del skyline de Montevideo.
¿Quieres seguir descubriendo Uruguay?
- Parque Rodó
Ideal para descansar, sentarte, tumbarte, tomar mate, si te has animado a probarlo, o admirar el Río de la Plata. Una vez allí, te puedes acercar a visitar el ‘Museo Nacional de Artes Visuales’, el parque de atracciones para adultos y las churrerías cercanas para probar los churros rellenos de dulce de leche, y al parque de atracciones para niños, con unos juegos congelados en el tiempo.
- La feria de Tristán Narvaja y la calle del mismo nombre
Todos los domingos se monta un rastro callejero inmenso en la calle que da nombre a este mercadillo. Podrás encontrar puestos de comida, antigüedades, libros, ropa, monturas de lentes (gafas), cámaras fotográficas de otra época… Y de lunes a sábado, te puedes dar un paseo por esta calle para disfrutar de sus librerías de segunda mano, del ambiente universitario y tomarte una milanesa con papas fritas en el bar La Tortuguita o una cerveza artesanal en la azotea del bar El Imperio. Los domingos, con la feria, la azotea de esta cervecería explota de gente “cheta” (pija).
- Parque Batlle
Parque para pasear donde se encuentra el estadio de fútbol Centenario. Que se inauguró con motivo del primer Mundial de Fútbol de 1930 disputado en Uruguay.
- El barrio de Carrasco
Es la zona donde se alojan las familias adineradas de Montevideo. Merece un paseo para ver sus inmensas casonas con grandes jardines privados, cafeterías modernas, y acercarte al bar Arozamena para degustar uno de los mejores chivitos de la ciudad. De este barrio eran (y son) la mayoría de las familias que sufrieron el accidente aéreo de los Andes.
Mis lugares favoritos para comer y beber en Montevideo
Parrillas en Montevideo
- ‘La Pulpería’ (aconsejo sentarse en la barra)
- ‘La barra’ (hay que reservar sí o sí. Cara, pero la comida es abundante y rica y puedes compartir)
- ‘La Tira’ (ambiente más alternativo)
- ‘Lo de Silverio’ (antiguo almacén que mantiene la decoración, y con música folklórica en directo)
- El Rebenque (muy de barrio, buenos precios)
- ‘Lo de Vitorio’ (parilla para comer “al paso”, rápido. Solo tiene una barra minúscula. Merece la pena por el precio, por el ambiente de un día de diario montevideano y por el dueño, Vitorio)
- El Rastro (con decoración de El Rastro de Madrid).
Bares de muza y faina en Montevideo
- Bar Las Flores (el primer bar al que voy cuando estoy en Montevideo)
- Los Olímpicos
- Bar Michigan
- Valerio
- Chez Piñeiro
- Papiros
Bares de chivito en Montevideo
- El Tinkal
- Arocena
Para tomar una cerveza, comer, un café en Montevideo
La Cantina del 25, La Hacienda, La Bicicleta, Sésamo, Kfe, Bar Andorra, Bar Brecha, Candy Bar, Fénix, Álvarez bar, Bar 36, Mercado Ferrando, Atorrante Café, La Tortuguita…
Y si te van las cervezas artesanales: Ciudadela, Sumo Brew Pub, Hey Chopp, Matute, Oso Pardo.
Montevideo se disfruta sin prisa, con tardes de café, paseos por la Rambla y noches en el Teatro Solís.
¿Has estado en la capital uruguaya o sueñas con visitarla? Cuéntame en los comentarios cuál sería tu parada favorita.
Y si quieres seguir viajando, saborea la gastronomía uruguaya o sorpréndete con las curiosidades que hacen de Uruguay un país muy especial.


