Lo mejor de Armenia
Armenia es el destino perfecto para los amantes de los paisajes montañosos y de la historia y la arquitectura medieval.
En este post te vamos a contar cuales son los lugares más importantes para visitar en Armenia y nuestra opinión sobre todos ellos.
Y si ya estás pensando en hacer la maleta, echa también un ojo a nuestra guía de viaje a Armenia con información y consejos prácticos para organizar tu viaje. Y aquí puedes ver nuestro itinerario de dos semanas por Armenia y Georgia.
En tu viaje a Armenia hay lugares que no te debes perder por la belleza dramática de su entorno natural, por sus enclaves únicos, como el monasterio de Tatev (al que se llega en funicular), por su antiquísima historia, por sus misterios y leyendas y por su importancia para la historia de Armenia. Estas son las visitas imprescindibles en Armenia:
1. Monasterio Geghard
Es un monasterio medieval excavado en la roca, que data del siglo IV, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Es mi monasterio preferido de todos los que vimos en Armenia y quizá el más tenebroso porque en parte está tallado en la cueva de un cañón. Oscuro, húmedo y con las fachadas labradas con bellísimas inscripciones en alfabeto armenio, es de esos lugares que no se olvidan y te hacen trasladarte sin esfuerzo al medievo. La iglesia catedral está rodeada por antiguas cruces de piedra labradas.
Además, el lugar tiene una conexión profunda con la historia armenia, ya que se cree que aquí se guardaba la lanza que atravesó el costado de Cristo (la lanza del destino). Si te gustan las leyendas, en este lugar descubrirás unas cuantas.
2. Monasterio Tatev
El monasterio de Tatev del siglo IX, es la imagen más icónica de Armenia, no solo por su belleza, misterio y antigüedad, sino por su magnífico enclave a 1600 metros de altura en un cañón sobre el profundo desfiladero del río Vorotan. El monasterio fue un centro cultural y académico muy importante en la Edad Media.
Si tenéis vértigo como yo vais a sufrir un poco cogiendo el «Wings of joj», el teleférico más largo del mundo (con un cable de 5750m) que conecta el monasterio con el pueblo de Halidzor. Merece mucho la pena, las vistas sobre el cañón son sobrecogedoras, y si tienes vértigo y claustrofobia como yo, se convierte en todo un reto.
El teleférico se puede coger ida y vuelta o solo ida. Nosotras sólo cogimos ida al pueblo porque llegamos tarde y ya no había vuelta, así que tuvimos que coger un taxi de vuelta a Tatev porque teníamos el coche en el parking del funicular.
3. Monasterio Khor Virap
Al lado mismo de la frontera con Turquía, que considera suyo el Ararat, se alzan los muros del monasterio de Khor Virap, uno de los monasterios más importantes de Armenia por su ubicación, historia y significado religioso. Desde la colina del monasterio se obtienen las mejores vistas de la enorme montaña donde se dice que chocó el arca de Noé. Fue nuestra primera visita en Armenia y aunque estaba un poco nublado, pudimos intuir el enorme monte Ararat.
Fue fundado en el siglo IV, aunque lo que se ve hoy en día es en su mayoría una estructura del siglo XVII. Su nombre significa «pozo profundo», en referencia a una vieja prisión subterránea donde se cree que San Gregorio el Iluminador, fue encarcelado durante 13 años. En ese húmedo agujero, el santo recibió su «iluminación» y convirtió a Armenia al cristianismo, convirtiéndose en el primer país cristiano del mundo.
Khor Virap está a solo una hora en coche de Ereván. Ten en cuenta que, como es un sitio de peregrinación, puedes encontrar mucha gente, especialmente en festividades religiosas importantes.

Nosotras lo encontramos nublado así que os pongo una foto de Joan Soldevila que publicó la Vanguardia.
4. Monasterio Noravank
Es mi segundo lugar favorito en Armenia. Está enclavado al lado de un cañón de la población de Areni y por su color ocre se mimetiza con las rocas y la montaña que le da cobijo. Es uno de los lugares más visitados de Armenia.
Fue fundado en el siglo XII y alcanzó su máximo esplendor entre los siglos XIII y XIV, donde fue el centro religioso, cultural y político de la región.
Además, es famoso por su arquitectura, sobre todo por la iglesia de Surb Astvatsatsin, conocida por su impresionante fachada y detalles esculpidos.
Noravank se encuentra a unas 2.5 horas de Ereván, por lo que es perfecto para una excursión de un día. Además, el recorrido por el valle de Amaghu es increíble, con vistas panorámicas de las montañas y los acantilados.
5. Erevan
La capital de Armenia nos sorprendió mucho y para bien. Lejos de ser la ciudad gris, fría y aburrida que presuponía, es una urbe moderna, muy viva donde se hace mucha vida en la calle. Una de las cosas que más me gusta de viajar es que desmonta los prejuicios y Erevan lo consiguó. Allí te sientes como en cualquier capital europea. Está llena de terrazas, bares y restaurantes de diseño y tradicionales. La gente disfruta de la puesta del sol sentada en los escalones de la famosa «Cascada«, donde se escucha el agua de las fuentes, y se admira a lo lejos el majestuoso el monte Ararat con sus 5137 metros de altitud.
Otro punto caliente de la ciudad es la plaza de la República, donde la gente se reúne en torno a la fuente musical todas las noches. Allí también podrás contratar un taxista para que hacer las excursiones que quieras.
No dejes de probar un pan lavash recién hecho en cualquiera de las panaderías o restaurantes donde podrás asistir a su elaboración y cocido en horno de pedra. ¡Es delicioso!
6. Echmiadzin
Es el Vaticano armenio y merece una visita por la importancia histórica del lugar y el enorme valor que tiene para ellos. Echmiadzin fue capital de Armenia desde el año 180 hasta el 340.
La catedral de Echmiadzin es la sede de la Iglesia Apostólica Armenia y la catedral más antigua del mundo (fundada en 303 d.C.). Armenia fue el primer país en adoptar el cristianismo como religión oficial en el 301 d.C..
Echmiadzin está a unos 20 km de Ereván y está rodeada por un complejo de iglesias, monasterios y museos. En el Museo de la Catedral conserva una enorme colección de reliquias cristianas.
7. Lago Sevan
El Lago Sevan es uno de los lagos de agua dulce más grandes de Europa, con una extensión de 1,242 km². Está a 1,900 metros sobre el nivel del mar.
Las visitas en el lago Sevan nos decepcionaron un poco. El lago en sí es impresionantemente grande y los mini-monasterios a sus orillas mágicos si cierras el encuadre de tu cámara. Pero las ciudades alrededor le quitan mucho encanto. Si vas a hacer una ruta en coche como hicimos nosotras camino de Georgia, pues merece la pena ir bordeándolo y parando a ver lo que tiene que ver, pero hazte a la idea de que las paradas son muy cortas y no tengas tampoco expectativas muy elevadas.
El lago Sevan es un poco el Benidorm armenio y abundan los domingueros y los chiringuitos turísticos. Así que olvídate del rollo de monasterio recóndito en un lago impenetrable si no quieres decepcionarte.
Si comes por allí pide la trucha de Sevan.
Sevan es accesible desde Ereván, a unas 2 horas en coche.
Las tres visitas principales son:
- Noraduz su cementerio de khachkars. El pueblo es horrible, no está señalizado ni nadie cuida del tesoro de las tumbas de piedra. Me horroricé al apoyarme sin querer en una de ellas que casi se vino abajo. Si se hubiese roto a nadie le hubiera importado, solo a mí. Así que si vais no toquéis nada, por favor.
- El monasterio de Hayravank
- Y el monasterio de Sevanavank
8. Dilijan
Es un pueblo de montaña con casas diseminadas. El entorno es bonito. Las guías hablan de «un revitalizado barrio histórico» que os hará crearos expectativas poco realistas. Se trata de poco más de una calle un poco más cuqui y cuidada y para de contar.
Si quieres pasear tendrás que hacerlo por la carretera o coger algún sendero. Cerca de Dilijan hay una visita que merece mucho la pena: el monasterio Haghartsin.
9. Monasterio Haghartsin
El monasterio del águila está ubicado en un precioso Parque Nacional de Dilijan y se puede llegar en coche o haciendo senderismo por un camino de montaña. Las vistas desde el monasterio son muy bonitas y también lo es el propio conjunto arquitectónico, aunque está, quizá, demasiado restaurado.
10. Templo de Garni y Garni Gorge
El Templo de Garni es un antiguo templo pagano, dedicado a Mihr, el dios solar. Fue construido en el siglo I d.C., durante el reinado del rey Tiridates I.
Es el único templo griego que queda en Armenia y su arquitectura es impresionante. Aunque fue destruido en un terremoto en 1679, se restauró en los años 70, lo que permite ver cómo era en su esplendor. Además, las vistas desde el templo hacia el río Azat y las montañas circundantes son muy chulas. Hay una cascada que también puedes visitar.
En el mismo área se encuentra la Garni Gorge o Garganta de Garni, un impresionante cañón, famoso por sus formaciones rocosas de basalto columnar. Estas formaciones, conocidas como Symphony of Stones (Sinfonía de Piedras), tienen una apariencia similar a un órgano gigante. Esta formación se creó a partir de la actividad volcánica hace unos 50 millones de años, cuando el magma se solidificó y se fracturó en columnas hexagonales. A lo largo del tiempo, la erosión ha resaltado esta simetría natural, creando una maravilla geológica impresionante.
Todas estas cosas tan chulas están solo a unos 30 minutos en coche de Ereván.
11. La fortaleza de Amberd
Aqui sí que te hablamos de oídas porque no fuimos. Amberd es una antigua fortaleza medieval armenia construida en el siglo VII en la ladera del monte Aragats, que es el punto más alto de Armenia.
Aunque la fortaleza ha sufrido mucho por los terremotos y el paso del tiempo, se pueden explorar las ruinas de las murallas, la iglesia y los baños. Según dicen es un lugar muy fotogénico.
La fortaleza de Amberd está ubicada a unos 40 kilómetros al noroeste de Ereván y en coche se tarda entre hora y media y dos horas en llegar.

